Miércoles, 20 de noviembre 2019 - Diario digital del Perú

Incendio consume a América Latina: ¿lucha de clases o lucha por el poder?


Eleuterio Rufo Moya Cosi

Eleuterio Rufo Moya Cosi
14 d

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Foto: AFP.

El Tribunal Supremo Electoral de Bolivia dio como ganador al partido del Movimiento al Socialismo de Evo Morales que obtuvo el 47,08% de los votos, lo que significa que no habrá una segunda vuelta electoral en Bolivia. Sin embargo, se ha desatado una ola de protestas liderado por Carlos Mesa en contra de Evo Morales, pues, los manifestantes sospechan fraude en las elecciones pasadas.

En tanto, en Chile, la semana pasada ha reventado el pus y aún emana el descontento en las calles. En Ecuador se ha apagado el incendio con muertos, detenidos y un país militarizado. En Perú y México se tomaron acciones correctas y humanas a tiempo con lo que se evitaron dos catástrofes paranormales. Mientras que en Brasil el incendio es insofocable. En Argentina parece apagarse el incendio con el retorno del kirchnerismo. Mientras en Venezuela, Colombia y Haití no se sabe cuándo acaba la crisis en las que están sumidas.

Estos datos parecen ser el experimento social de la lucha de clases de Karl Marx. Sin embargo, las situaciones son disímiles.

El mundo actual está dividido en varios grupos sociales, las cuales están liderados por dos grandes grupos: el capitalismo comúnmente conocido como la derecha y el socialismo o comunismo conocida como la izquierda. Además de éstos hay otros grupos independientes o en algunos casos sectas religiosas. La religión y la prensa está casado con el interés político, económico y de clase.

Por lo tanto, las manifestaciones ocurridas en Bolivia alegando fraude electoral no son casuales. El fraude es un invento de la derecha boliviana para bajárselas a Evo. Por lo que, muchos bolivianos crédulos e inocentes han sido utilizados, manipulados por Carlos Mesa para emular lo que ocurrió en Chile, pero lo de Chile es un caso distinto. Y que Carlos Mesa es el supremo representante del neoliberalismo en Bolivia y obviamente son motivados por el imperialismo norteamericano con la finalidad de lograr el retorno del capitalismo y el saqueo de sus recursos minerales como el litio. O sino recordemos la Guerra del Pacífico que fue motivado por el capitalismo inglés en favor de Chile porque éste era el país más asequible para saquear los recursos de América Latina. Ahora, la derecha boliviana ha realizado una campaña tremendamente sustancial y mediática en contra de Evo Morales, haciendo creer a cuasi toda Bolivia de que Evo es un supuesto dictador. Esa es la lucha por el poder en Bolivia y ¿por qué la lucha por el poder? porque necesitan llegar al poder para gobernar de acuerdo a los intereses del capitalismo mundial. La colonización aún está vigente y latente, antes era por las malas, ahora es por las buenas y sistemática.

¿Y qué pasa en Chile? es el mismo problema de Bolivia, la lucha de clases. Chile, hasta antes de la explosión social, era un vigente modelo del crecimiento económico neoliberal. Sin embrago, un incremento de los pasajes del transporte urbano en favor de empresas privadas hizo arder las calles de Chile en llamas como nunca ocurrió en su historia tal vez y ha logrado unir a las diferentes convergencias políticas. El estallido de las manifestaciones no ha sido por el aumento de los pasajes, eso fue sólo un motivo, sino es la manifestación del descontento social de una clase que no ha sido beneficiada con los gobiernos del modelo económico neoliberal, ellos han estado viendo callados el teje y maneje, hasta que llegó el momento oportuno. Entonces, el chileno salió a las calles por la frustración, porque vio que lo estaban engatusando. Se dio cuenta que ese modelo económico estaba inventado para hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. Esa es la faz del capitalismo neoliberal en todos los países de América Latina. Aquí no hay ningún interés de favorecer a los pobres. Si recurrimos a la historia, Chile siempre fue engañado, y a veces fue parte del saqueo liderado por sus gobernantes; pero jamás explotó como ahora, pues, ya era hora. El destacado filósofo peruano José Lora Cam apunta lo siguiente en su libro “La Guerra 1879 – 1979 Chile – Bolivia – Perú”: “La oligarquía chilena más reaccionaria liderada por los conservadores o Pelucones, es la única y directa responsable de la Guerra del Pacífico; porque desencadenó el conflicto para consolidar sus intereses de clase, para acrecentar sus medios de producción, legitimando el despojo de Antofagasta y anexando Tarapacá, precisamente a través de la Guerra de agresión, promocionando e incentivando ésta el capitalismo inglés, el que al final iba a ser el directo beneficiario de la carnicería humana promovida por éste.” Y podemos afirmar con toda seguridad de que contra esta forma de gobierno despertó Chile, destapando el rostro oculto del capitalismo neoliberal. El interés del capitalismo es monopolizar el mercado mundial y para ese objetivo tienen en la mira adueñarse de la mayor parte del territorio del planeta a través de la colonización sistemática. A veces, el capitalismo se infiltra en casos como Venezuela y Bolivia para desorientar a la población, generar caos y racismo alegando que sus gobernantes son dictatoriales.

El gobierno de Lenín Moreno anuló el subsidio del combustible en Ecuador y los beneficiarios de éste salieron a las calles. Argentina, Brasil, México y Haití son países que han experimentado diferentes formas de gobierno, entre ellas el capitalismo y el socialismo sin ningún éxito, lo cual, descubre que ambos modelos económicos son engaña muchachos, farsantes con intereses propios, mas no comunes. El próximo domingo son las elecciones en Argentina en la que se decidirá el destino de ésta tras el fracaso del modelo neoliberal de Macri y todo indica que Argentina volverá a experimentar el modelo económico socialista. Ecuador hace más de una década viene experimentando un modelo económico socialista implantado por Correa que también parece carecer de estabilidad. Brasil, México y Haití vienen experimentando nuevas formas de gobierno. En caso de Brasil, ha retornado al modelo capitalista neoliberal al mando de Jair Bolsonaro, a raíz del descubrimiento de los escándalos de corrupción que sacudió a toda América Latina y el fracaso del socialismo de Lula da Silva. México, ha experimentado durante muchos años el modelo neoliberal capitalista con una frustración creciente, por lo que, decidieron cambiar de modelo económico con AMLO. Esos son los países en crisis y que tienen una permanente inestabilidad económica como consecuencia del fracaso de ambos modelos económicos más famosos del mundo y como respuesta sienten que están siendo manipulados por los intereses de ambos modelos, en consecuencia, tenemos como resultado el incendio de protestas en Latinoamérica que seguramente va a tener un final feliz o de lo contrario catastrófico.

Mientras tanto, en Perú, Colombia, Bolivia, Ecuador y Venezuela los modelos económicos se mantienen estables por más de una década a pesar que todos estos países se han visto envueltos en crisis político-corrupto en Perú, electoral en Bolivia y crisis político y económico en Ecuador, Venezuela y Colombia. Uno de los países más estables es Bolivia que ha demostrado que el modelo socialista puede tener éxito si se gobierna adecuadamente sin mancharse las manos. Colombia y Venezuela tienen modelos económicos diferentes, pero ambos fracasan, uno más que otro, Venezuela es el peor afectado que experimenta hace más de una década un modelo dictatorial socialista sin éxitos como consecuencia del bloqueo económico de Estados Unidos.

Finalmente, en Perú casi estalló la guerra sino era por la disolución del Congreso acusado de inmoralidad y actos de corrupción protegido por la inmunidad parlamentaria que feneció con la disolución constitucional o no, pero oportuna por parte de Martín Vizcarra que obviamente frenó la ola de protestas que se iban a desatar, empero, esa no es la solución, sólo se apagó la mecha encendida y aún puede estallar con otra. Veremos qué pasa, porque Perú, Chile y Colombia son países que experimentan el modelo económico capitalista democrática estable. Sin embargo, esta forma de gobierno no se desarrolla adecuadamente como en Bolivia. En Perú este modelo se utiliza para beneficiar a los más ricos y que por tales existe una eminente lucha de clases por el poder. El fujiaprismo es uno de los que tiene una obsesión tremenda por el poder con la finalidad de ocultar, maquillar los rastros de corrupción de más de tres décadas del modelo económico neoliberal. Odebrecht ha calado hasta en los bolsillos de los más verosímiles, como consecuencia, Alan García y Fujimori.

En conclusión, entendemos por estas formas de gobierno como una manera estratégica de utilizar el sillón presidencial para favorecerse o en algunos casos para librar de pobreza a su ascendencia. O en casos como Venezuela y Chile para mantener sus modelos económicos de clase sin tener en cuenta los intereses comunes. Todas las ideologías políticas han hecho mucho daño a nuestros países, lo peor, quienes llegan al poder no son hombres instruidas para gobernar, sino alentadas, promovidas, financiadas por el capitalismo yanqui para beneficiarse de los recursos naturales de nuestra América sin ningún tipo de reparo con los dueños de estos recursos, a eso se le denomina saqueo.

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