Martes, 17 de septiembre 2019 - Diario digital del Perú

El costo de la doblez e ineptitud


Milcíades Ruiz

Milcíades Ruiz
18 d

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La ineptitud de los gobernantes suele ocasionar zozobra de gobierno y crisis política que repercute con mayor fuerza en la economía popular. Ha sucedido a través de la historia nacional y mundial, marcando en algunos casos el fin de un mandato, de un imperio, de una legalidad. En nuestro país actualmente, hay una doble ineptitud de gobierno tanto en el legislativo como en el ejecutivo. El enfrentamiento entre ineptos viene causando muchos daños al desarrollo normal de la administración nacional, agudizando los problemas económicos que determinan las condiciones de vida de millones de peruanos.

Sucede esto, precisamente cuando estamos en caída en el concierto económico internacional, siendo previsible un malestar social creciente. En esta perspectiva, los defensores del pueblo deberían tomar las medidas correspondientes y no esperar que los hechos consumados los cojan desprevenidos. Ello sería sumar otra ineptitud de parte nuestra. Hay que estar preparados para lo peor, alistando nuestras armas ideológicas defensivas y ofensivas.

Plegarse a uno de los bandos en pugna no nos hace diferentes a los ojos del pueblo, sino carentes de camino propio. Los dominadores pueden estar divididos por cuestiones secundarias, pero frente a los dominados siempre estarán unidos en lo fundamental. Algunos voceros derechistas ya lo vienen diciendo: “La crisis favorecerá a la izquierda”. Entonces, si la derecha, avizora esto, en cambio para la izquierda es una oportunidad. Perder la oportunidad es también ineptitud.

En el entrampamiento del caso “Tía María”, el presidente Vizcarra quiso “estar bien con Dios y con el Diablo” pues no tuvo el coraje de decirle no, a la CONFIEP, que lo forzó a dar la licencia legal a la Southern, pero al ver el coraje de la contraparte sureña quiso satisfacer a los dos contrincantes simulando una falsa escena, para que no se dieran cuenta los empresarios. Para su mal, una grabación puso en evidencia su doblez.

Ahora tiene la desconfianza de ambos lados. Se había comprometido con la CONFIEP y su presidenta, María Isabel León, aseguró en entrevista con el diario “Gestión” que. además, “el gobierno está alineado con la propuesta de prorrogar el régimen laboral agrario” (en favor de las transnacionales de la agroexportación). Ahora ella desconfía. Lógicamente, los afectados también desconfían. Pero la licencia sigue firme y es jurídicamente válida ante los tribunales internacionales.

La doblez política hace que el gobernante pierda la confianza hasta de su entorno al no saber a qué atenerse y toman sus precauciones. Ya hemos visto que los parlamentarios oficialistas prefieren desligarse y, hasta su vice presidenta lo ha dejado en señal de desacuerdo con sus exabruptos, que denotan carencia de una línea política definida. De esta debilidad de Vizcarra se ha dado cuenta el presidente del Congreso que le ha dicho: “no tenga miedo de gobernar”. En otras palabras, le está diciendo que es cobarde.

La deserción a su mandato, adelantando elecciones, podría también interpretarse de otro modo. Salvando las distancias, aunque en otra magnitud y tiempo, sucedió esto con el presidente Mariano Ignacio Prado, que quería estar bien con Perú y con Chile en la Guerra del Pacífico. Tenía rabo de paja, pues antes, el gobierno chileno le había otorgado el grado de General de División chileno, con sueldo y todo, pero también tenía inversiones mineras allá. Su doblez e ineptitud ocasionó muchas derrotas militares y por su falta de coraje terminó desertando el 18 de diciembre de 1879.

Pero también hay otros casos políticos como el del jefe del PAP que desertó a su ideología y empezó a decir que hay dos imperialismos siendo mejor el norteamericano porque daba libertad. En el caso Vizcarra, también da la impresión de que tiene “rabo de paja” con la Southern y con Odebrecht, triangulando con OIRSA para la interoceánica. Entonces un adelanto de elecciones podría ser un pretexto, amparado en un deseo popular, para cambiar las miradas a otro escenario y nos olvidemos de su caso. Si este fuese su juego, entonces mal haríamos en plegarnos a sus intenciones.

Pero todos los días hay novedades en la farándula política. Entonces, ni las autoridades hacen su trabajo normal ni nosotros miramos más allá de nuestras narices. La república está en riesgo como el vetusto “Barrios Altos” y los negocios nacionales e internacionales van de mal en peor, como ya se advierte en el movimiento económico y productivo. EE UU ha bajado el costo crediticio del dólar dado que su economía no levanta. Hay una mala señal: El dólar está perdiendo preferencia y se opta por el oro como precaución.

Entonces, es necesario tomar consciencia de esta situación mirando a todos lados. “Camarón que se duerme, …”. Las lamentaciones no resuelven problemas. O sí.

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