Viernes, 18 de octubre 2019 - Diario digital del Perú

Joven Teodoro Quispe, el talento que anhela potenciar la ganadería de Puno


Avatar

ANDINA
25/07/2019

3 Compartidos
181 Visitas
Conoce a Teodoro Quispe, el talento de Beca Permanencia que anhela potenciar la ganadería de Puno

Teodoro Quispe Vilca tiene 19 años, pero su mirada, modales y, sobre todo, sus manos reflejan el duro trabajo que ha realizado en la última década, codo a codo con su mamá Estefanía en la zona del Altiplano, en la región Puno.

El esfuerzo de ambos en el campo debía alcanzar para el sustento de su hogar y el de sus hermanas menores, asentados en la comunidad campesina de Malliripata, distrito de Ayaviri, provincia de Melgar, a dos horas en auto de la ciudad de Puno.

Como muchas familias de la zona, los Quispe Vilca se dedican a la ganadería y agricultura, siendo la producción y venta de leche de vaca su principal sustento. Y si bien la unión de sus integrantes siempre fue -y continúa siendo- su principal fortaleza, muchas veces el dinero solo alcanzaba para los gastos básicos. Así que Teodoro redobló sus esfuerzos en el colegio para obtener las mejores calificaciones y lo consiguió, pues tiene claro que solo estudiando logrará ser un excelente profesional y sacará a su familia adelante.

“En el colegio me fue muy bien, obtuve muy buenas notas y saqué diplomas. Al terminar me trasladé a vivir solo a la ciudad de Puno y postulé a la Universidad Nacional del Altiplano para estudiar Ingeniería Agronómica. Ingresé al primer intento y ocupé el primer puesto de toda la escuela profesional. No obstante, mi economía me preocupaba mucho. Mi madre solo podía enviarme 50 soles a la semana para sostenerme, y de milagro apareció Pronabec”, cuenta este empeñoso muchacho.

En el 2017, cuando tenía poco tiempo de haber iniciado la carrera, Teodoro se enteró de que el Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) del Ministerio de Educación había lanzado el concurso Beca Permanencia, dirigido a talentos de universidades públicas. Esta beca paga a los ganadores sus gastos de alimentación, movilidad y útiles de escritorio hasta que culminen sus estudios.

“Me enteré del concurso y postulé. Cuando publicaron los resultados no salió mi nombre entre los ganadores y me sentí muy mal, pero luego de 15 días se comunicaron conmigo. Me informaron que habían quedado vacantes, ya que algunos ganadores habían renunciado a la beca, presenté mis documentos y la gané. Cuando mi familia se enteró saltaron de alegría. Ahora solo me dedico a estudiar”, recuerda Teodoro, quien está por concluir el quinto ciclo de su carrera.

Contar con el respaldo del Estado peruano para cubrir sus gastos de alimentación, movilidad y útiles de escritorio, además de representarle un alivio, ha significado para Teodoro el impulso que le hacía falta para sacar adelante su propio negocio: la crianza tecnificada de cuyes.

“La ganadería en Ayaviri necesita de conocimiento y, en especial, métodos científicos. Cuando termine mi carrera me voy a enfocar en ese aspecto para sacar adelante primero a mi provincia, y luego a mi región. Puno tiene un gran potencial turístico y ganadero, por lo que quiero trabajar con los profesionales que harán realidad un Puno mejor y un Perú mejor”, asegura Teodoro, ante la mirada orgullosa de doña Estefanía, para quien él continúa siendo aquel pequeño hacendoso que pasteaba y ordeñaba vacas cada mañana con una sonrisa, antes de salir corriendo a la escuela.

Puede Interesarte


Comentarios

Más en Vida y Estilo